La Teoría de Fases

La Teoría de fases es un modelo, en el contexto de la curva de hubbert, para determinar el comportamiento de la sociedad ante el cenit del petroleo.

Para llevarla a cabo debemos establecer una división imaginaria de todos los sectores económicos en función de su grado de dependencia a los combustibles

Podríamos establecer diferentes divisiones, por ejemplo:

1. Transporte de Mercancías (Marítimas y Terrestres)
2. Sector Pesquero
3. Taxistas
4. Profesionales cuyo modelo de negocio incluya el transporte continuo. (Reparaciones, distribución, etc)
5. Sectores donde las materias primas requieran largos transportes.
6. …..
7 ……
8. Profesionales que usen su vehículo privado para desplazarse al trabajo. (Gran mayoría de la clase social.)

Esto nos invita a pensar que los primeros sectores pueden actuar como “sensores” de la cercanía del cenit.

Debido a que estamos hablando de empresas, agricultores, y demás personal que verá decrementada su capacidad adquisitiva por la “bajada artificial” del salario, se creará un clima de crispación tal que el gobierno estará obligado a intervenir, normalmente, apoyando en mayor o menor medida al sector.

Es de destacar que el conflicto será más grave en sectores donde el precio del combustible no pueda trasladarse al precio final de venta: como los taxistas o transportistas autónomos y en mercados donde por la oferta y la demanda no pueda elevarse el precio (pescadores frente a piscifactorías).

Esta situación volverá a repetirse indefinidamente con los siguientes sectores de la tabla hasta que al alcanzar el conjunto de la población, la situación se vuelva insostenible.

En algunas ocasiones, el precio final de artículos de consumo, alimenticios o no, podrá verse incrementado en mayor o menor medida que en otros. Esto es debido a que la inmensa mayoría de productos que se consumen habitualmente son producidos muy lejos del lugar de venta, donde las condiciones de explotación son favorables, de esta forma el producto nativo compite en precio con el extranjero, en fases avanzadas de esta crisis cada vez más los productos locales ganarán competitividad frente a los extranjeros.

Cuando la situación sea tal que las partes superiores de la tabla se vean gravemente afectadas o a incrementar notoriamente el valor de sus servicios, los inputs de las partes inferiores se verán terriblemente afectadas, no hablamos ya del precio de la materia prima en una fábrica, sino también del precio de un plato de comida, cualquier objeto se verá afectado.

Debido a que el Gobierno se verá obligado durante todos esos años, a subvencionar en mayor o menor medida a los sectores más sensibles para mitigar las revueltas populares y así reducir artificialmente el precio del gasóleo, las reservas económicas gubernamentales se verán reducidas enormemente en un breve lapso de tiempo.

Una vez llegado, hasta aquí solo quedará un consejo: alejarse de las grandes ciudades y vivir lo más lejos posible de la chapuza económica que todavía quede en pie.

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