Sonríe, estas a punto de perder las piernas.
Las minas antipersonas están diseñadas para matar o incapacitar a sus víctimas. Se utilizan para colapsar los servicios médicos enemigos, degradar la moral de sus tropas, y dañar vehículos no blindados. Por ello, se busca sobre todo que hieran gravemente o mutilen, y no tanto que maten, ya que un muerto no causa tantos problemas como un herido.
No importa que de las 40 víctimas diarias por minas antipersona en todo el mundo, el 80% sean civiles y más del 20% niños.
No importa que La Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres haya afirmado que Estados Unidos ha desplegado alrededor de noventa mil minas para su posible uso en Iraq. Y que el pentágono afirme que “conserva el derecho a usar minas terrestres”.
No importa que los grandes bancos europeos sean los principales inversores en empresas de armamento
No importa, por que da dinero:
- España fabrica bombas de racimo a través de la empresa pública Expal e Instalaza. El Ministerio de Industria asume su fabricación y esgrime razones de defensa estatal. Al mismo tiempo trabaja en Líbano para eliminar dichas bombas. El negocio de vender las bombas y cobrar por quitarlas es explosivo. La Unión Española de Explosivos –hoy Maxam, el tercer mayor grupo de explosivos del mundo-, fue investigada por la ONU en 1984 por vender a Iraq carcasas de bombas químicas utilizadas contra los iraníes.
- La mayor empresa mundial de minas antipersona es por supuesto estadounidense, Claymore Inc es la encargada de fabricar la mina que aparece al inicio del texto. Dispara una fotografía a su víctima antes de catapultarle más de 700 bolas de acero a 1200 metros por segundo. Sonríe, esto es objetivo indiscreto.
¿Que ves?

Desgraciadamente lo real es transparente a nuestros ojos. Caja Madrid, la principal accionista de la compañía de misiles balísticos Indra, ficha a Imanol Arias como imagen de una “campaña” por el control de las armas cortas en su “Obra Social”.
El negocio de la guerra lucra a los suministradores de los dos bandos, quince mutilaciones por dos euros ¿Alguien sube la oferta?
Nada importa, usan nuestro dinero para financiar las amputaciones de los niños que viven en países en conflicto. No nos quejamos. No nos lo creemos. No queremos saber. No nos interesa. No nos informamos. No nos informan. No quieren informarnos. No queremos ser informados.
Y aunque lo supiéramos, ¿haríamos algo?
Para realizar este blog 









Sí, hay quien se mueve y hace cosas importantes como Francisco Polo http://www.franciscopolo.com/ y su campaña di no a las bombas de racimo http://bombasno.cosasdeladiplomacia.info/
Left by Janzo on February 1st, 2008